Friday, December 20, 2013

Meet Memena/ Conoce a Memena

(Desplácese hacia abajo para español)

I have an extraordinary friend here in San Salvador named Memena. When I asked her what she wanted for Christmas, she just asked for a card. It's a bit unorthodox, I know, but a simple card really can't do this girl justice. So, for the first time ever (at least on this blog), we're doing a Merry Christmas to all and Memena at the same time. Because I'd like you all to have the privilege and delicious honor of meeting one of the most extraordinary human beings in the world, even if you have no plans to travel to El Salvador.


Memena lives a triple life: architect by day, an omnivorous musician by night (among her list of capable talents we have flute, mandolin, piano, cello, voice, drums, saxophone... I could keep going but then you'd think I was lying), and above all a loyal friend in that mysterious in-between space of free time we'd all swear doesn't exist. The first time I met her, I realized she has an extraordinary gift to "see" people. To recreate them exactly as they are, imperfections and gifts wrapped into one package, and with this gift she can make you feel like the guest of honor at a VIP dinner even though you're just running out for pupusas.

Living through this whirlwind the past three and a half months - readjusting to thinking, breathing, dreaming in Spanish, tackling human rights, acclimating to tropical Decembers - it's difficult to find experiences that are just nourishing. That don't require some form of rehabilitation afterwards in the form of terrible movies or reruns of Grey's Anatomy. But somehow my adventures with Memena always do the trick. Here's the formula: Hannah gets a crazy idea (let's see the volcano! let's meet the crazy nun who runs the community center in Suchitoto!), Memena doesn't hesitate to turn this crazy idea into reality, and usually throws in some excellent recommendation on where to eat.

But more than anything, Memena makes me think about generosity. I was on the plane today (going to visit with my parents in Tortola for Christmas!) and the stewardess came up to me in my comfy emergency aisle seat, asking if I wouldn't mind moving 20 aisles back due to a computer glitch. Turns out that that seat 20 aisles back had a crying baby behind it and an overzealous recliner in front of it so I immediately found my good-karma-earning butt in the middle of a discomfort sandwich. And boy was I bitter. No good deed goes unpunished and all that. But then I thought about Memena, about how she seems to be filled the more she gives away - more time, more love, more resources, more music, more smiles. And even though she'll never know how far those little contributions go, they have made all the difference to me. And as I thought more about this - these ripples of good deeds, a benevolent butterfly effect - the psycho baby stopped crying.

I realize a simple thank you Christmas card is what Memena wanted. But it seemed selfish to keep someone so inspiring and wonderful all to myself. My hope is that this post not only serves to convey my gratitude to one of my dearest friends, but maybe even got you thinking about that one person in your life who fills your days with effortless joy. And maybe it's already clear how much they mean to you, but just in case, it's always fun to make absolutely sure they know.

Happy Holidays,
Hannah




(Traducción en español - con errores gratuitos)

Tengo una amiga extraordinaria aquí en San Salvador quien se llama Memena. Cuando le pregunté qué quería para Navidad, ella sólo pidió para una tarjeta. Es un poco heterodoxo, lo sé, pero sola una tarjeta no puede hacer justicia a esta chica. Así, por la primera vez (bueno, por lo menos en este blog), estoy escribiendo una carta de Navidad a todos y una persona específica al mismo tiempo. Porque a mi me gustaría que todos ustedes tienen el privilegio y el honor de conocer a uno de los seres humanos más extraordinarios en el mundo, aún cuando usted no tiene planes de viajar a El Salvador este año.

Memena vive una triple vida: arquitecto por día, un músico omnívoro por la noche (entre su lista de capacidades tenemos la flauta, mandolina, piano, cello, voz, batería, saxofón ... podría seguir pero se podría pensar que yo estaba tumbado), y sobre todo un amigo leal en ese espacioque intermedio de tiempo libre lo que todos jurarían que no existe. La primera vez que conoci a Memena, me di cuenta de que ella tiene una habilidad extraordinaria para "ver" a la gente. Como recrear exactamente como son, las imperfecciones y los regalos envueltos en un paquete, y con este talento puede hacerle sentir como el invitado de honor en una cena VIP a pesar de que sólo están saliendo para pupusas rápidas.

Vivir a través de este torbellino de los últimos tres meses y medio - readaptarme a pensar, respirar, soñar en español, aprender los derechos humanos, aclimatarme a diciembres tropicales - es difícil encontrar experiencias que son tan nutritivas. Que no requieren algún tipo de rehabilitación después en la forma de películas terribles o repeticiones de Grey's Anatomy. Pero de alguna manera mis aventuras con Memena siempre hacen el truco. Ésta es la fórmula: Hannah obtiene una idea loca (¡vamos a ver el volcán! !Vamoes para conocer la monja fantástica que dirige el centro comunitario en Suchitoto!), Memena no vacila en convertir esta idea loca a la realidad, mientras tanto sugiere una excelente recomendación para un lugar donde tenemos que comer .

Sobre todo, Memena me hace pensar en la generosidad. Yo estaba en un avión hoy (ir a visitar con mis padres en Tortola para la Navidad!) y la azafata se acercó a mí en mi cómodo asiento en el pasillo de emergencia, para preguntar si no me molestaría a mover 20 pasillos de atrás debido a un fallo informático. Resultó que ese asiento 20 pasillos de atrás había un bebé que lloró detrás del asiento y un reclinador entusiasto en frente, así que inmediatamente me encontré con buena karma pero al mismo tiempo en medio de un sándwich de malestar. Y bien amarga. Ninguna buena acción queda sin castigo y todo eso. Pero luego pensé en Memena, sobre cómo ella parece estar llena lo más que se regala - más tiempo, más amor, más recursos, más música, más sonrisas. Y aunque ella nunca lo sabrá hasta dónde llegan esas pequeñas aportaciones, los han hecho toda la diferencia para mí. Y mientras estaba pensando más en esto - estas ondas de buenas obras, un efecto mariposa benevolente - el bebé psico dejó de llorar.

Sé que una carta de agradecimiento simple fue lo que Memena quería. Pero parecía egoísta para mantener a alguien tan inspiradora y maravillosa solo para mi. Mi esperanza es que este blog no solamente sirve para transmitir mi agradecimiento a uno de mis amigos mas queridos, pero tal vez le hace usted a pensar en la persona de su vida que llena sus días de alegría sin esfuerzo. Y tal vez ya es claro como tanto le importa, pero por si acaso, siempre es divertido de estar absolutamente seguro que lo sepan.

Felices fiestas,
Hannah

1 comment:

  1. Omg!!!! this is the best present ever!!! :D:D!!! Hannah you make my days very happy with your with your fabulous personality! I have to really thank estefano for letting me play with and get to know you! I could not be more lucky ��! because all the people who read this blog and my friend with your fabulous personality! I have to really thank estefano for letting me play with and get to know you! I could not be more lucky ��! because all the people who read this blog, actually knows how Hannah is! Its very easy to make you our best friend! And thats why you are my now ��!

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